Espacios Indiferentes

“Contenidos del siglo XIX, impartidos por maestros del siglo XX, pretendiendo enseñar a los alumnos del siglo XXI”.

Concluimos: “El problema de la educación es más grande de lo que podemos ver a simple vista; organismos a nivel internacional proponen cambios en los contenidos y en la forma de enseñanza, pero ponen nula atención al conocimiento profundo del educando. El Estado sigue percibiendo a la escuela solo como un número, y busca únicamente resultados para cuadrar estadísticas, dentro de un sistema administrativo y político”.

“El aula es hoy un espacio cada vez más extraño e indiferente para el alumno, donde pasan cosas incomprensibles que no tienen nada que ver con lo que ocurre en el resto de la sociedad actual”.

La causa probable, es que la escuela ha sido incapaz de fluir con los cambios que se han generado en los últimos 30 años fuera de sus muros.

 “Si el profesor se concibe a sí mismo como alguien que entrega saber, y no como quien contribuye a encontrarlo, continuará desprestigiándose al paso del tiempo, pues no hay manera de competir con las nuevas tecnologías”.

Los programas de formación docente, cumplen solo con una pequeña parte dentro del conocimiento y formación de los educandos, estos están incompletos, faltan en los programas académicos las asignaturas más importantes de la formación para la vida de niños y jóvenes.

Áreas como, el desarrollo humano, que pensamos atacaría el grave problema de Bullying escolar, y que solo el 3% de los maestros en Latino América, saben cómo manejarlo. El emprendimiento, que daría un impulso económico a los países en vías de desarrollo, en lugar de esperar a que el Estado proporcione el empleo cada vez más incierto en nuestro siglo.